Ojo con los intereses

Con la llegada del verano también llega uno de los momentos de gasto más elevado del año. Es un momento en el que, además, se pueden generar deudas que pueden hacer daño a la economía de manera importante. En este contexto, vamos a ver algunas ideas para no utilizar la visa en nuestras vacaciones.

Por qué se insiste tanto en que no es bueno utilizar crédito para las vacaciones. Realmente, el razonamiento es sencillo. El uso del crédito, bien de una tarjeta o de financiación personal, siempre genera unos intereses y gastos que, de entrada ya encarece el coste. Es decir, vas a pagar más dinero por lo mismo que si no funcionaras a crédito. Esto, ya es grave, ten en cuenta que los intereses de una tarjeta o de un préstamo personal son elevados. Pero hay más.

Cuando utilizamos tarjeta de crédito tenemos una tendencia a no controlar el gasto. No estamos gastando dinero tangible, y, además, la sensación del crédito genera más impulso de gasto (esto es algo estudiado a lo largo del tiempo) todo esto nos puede llevar a un sitio muy peligroso: el sobreendeudamiento. Es decir, que a la vuelta de vacaciones de repente nos encontramos con un gasto a crédito muy superior al que esperábamos, y con unas cuotas de la tarjeta que nos desequilibran la economía.

En el mejor de los casos, esto nos va significar una incomodidad y tener que limitar otros gastos durante varios meses. En el peor de los casos esto puede generar una espiral de deuda a crédito muy peligrosa para cualquier economía doméstica.

Qué puedes hacer para no tirar de Visa este verano

Evidentemente, para no tener que utilizar tarjeta de crédito durante este verano necesitas tener dinero suficiente para afrontar los gastos que crees que vas a generar.

Este dinero puede provenir, perfectamente, del ahorro, si a lo largo del año ha sido capaz de ahorrar de manera sistemática una cantidad razonable, este puede ser el momento en el que la utilices para irte de vacaciones. No tendrás que pagar intereses, tu gasto no será tu gasto más los intereses qué es lo que ocurre con una tarjeta de crédito.

Pero, para aquellos que no han podido ahorrar, o que el ahorro no ha sido lo suficiente, también existen alternativas, algunas a las que a veces no prestamos tanta atención o que se nos pasan como, por ejemplo, revisar las piezas de oro que tenemos y venderlo, es decir, vender oro.

Por qué vender el oro

Debemos empezar por entender por qué el oro es un activo tan interesante. No es casualidad que a lo largo de la historia el oro siempre se haya considerado como un valor de primer nivel. El oro ha respaldado sistemas monetarios, el oro ha sido la base de tesoros nacionales, y se encuentra catalogado como uno de los valores refugio más interesantes e importantes.

Y aquí nos detenemos. En ese concepto de valor refugio. El oro es importante porque no sólo no pierde su valor con el paso del tiempo o a causa de sucesos económicos o crisis financieras o monetarias, al contrario, tiene una capacidad de resistencia muy superior otros activos, y, además, tiene una capacidad de revalorizarse muy apreciable. 

 

 

A crédito las vacaciones pueden resultar muy caras

Además, hay otra cualidad que tenemos que tener muy en cuenta en este momento, su liquidez. La liquidez del oro significa que es posible comprar y vender oro de manera rápida y casi en cualquier momento. El oro es un bien muy apreciado y tanto su adquisición como su venta son sencillas, rápidas y no dependientes de grandes comisiones ni gastos. El precio es el que es y se compra y se vende.

Vende el oro que no uses

¿Ves dónde queremos llegar? Efectivamente, si tienes oro en tu casa, es muy probable que este oro no sólo haya resistido el paso del tiempo y mantenga su valor, sino que tenga más valor que cuando llegó a tus manos. Así que, una buena idea es hacer una revisión.

También tienes que valorar otra ventaja, en el momento de la compraventa de oro hay una gran cantidad de piezas y objetos que puedes utilizar para su venta. Piensa, en piezas de oro que ya no usas, en joyería que se ha pasado de moda, piezas rotas, deterioradas, piezas de oro de las que prefieres desprenderte porque no te traen buenos recuerdos, o simplemente, oro que adquiriste como inversión y con el que en este momento deseas obtener rentabilidad transformándolo en dinero.

Todas estas opciones son válidas, y, te van a permitir obtener ese dinero que te puede venir muy bien para tus vacaciones o para lo que desees. Pero, hay una última cosa que tienes que valorar: dónde vas a vender tu oro.

Elige bien dónde vender tu oro

La compra y venta de oro es un servicio que, realmente como todos los servicios, necesita de profesionalidad. Esto significa, que a la hora de vender nuestro oro no deberíamos seleccionar de manera aleatoria con quien realizamos la operación.

La diferencia es muy importante, una buena atención cualificación de quien te atiende, asesoramiento, y una buena valoración, se obtiene en entornos profesionales, que marcan la diferencia y que, te van a permitir no sólo obtener el mejor precio por el oro que vas a entregar, sino también entender lo que estás vendiendo, su calidad y tener la confianza de que estás obteniendo el mejor trato posible. Puedes acudir a cualquier establecimiento de Oro Credit para comprobar de primera mano lo que es un trato personalizado, profesional y adecuado para la venta de las piezas de oro que desees.