Lo primero que uno debe plantearse cuando quiere saber cómo limpiar monedas antiguas, es si realmente es necesario hacerlo. Sobre todo si quieres venderlas o subastarlas.

«Pawn Stars», conocido en España como «El precio de la historia», es un popular programa televisivo que se desarrolla en una casa de empeños y compraventa de todo tipo de productos, incluidas las monedas antiguas. En muchas ocasiones hemos podido ver a entusiasmados clientes que acuden a la tienda con la intención de vender, por ejemplo, monedas antiguas griegas o cartaginesas, y se encuentran con la desagradable sorpresa de que Rick Harrison, el dueño del negocio, les dice: «¿Han limpiado las monedas, verdad? Pues el precio se ha devaluado en un 50 %».

Porque el primer consejo para limpiar monedas antiguas es, paradójicamente, no limpiarlas si puede evitarse. Los coleccionistas aprecian más los detalles de las monedas antiguas, su relieve, que el brillo que puedan tener. Saben que la oxidación natural crea una pátina protectora que incluso puede incrementar el valor numismático de las monedas.

¿Cuándo es conveniente limpiar las monedas antiguas?

Son varias las causas por las que nos vemos obligados a limpiar nuestras monedas: eliminar la suciedad provocada por el lodo o la tierra, borrar las huellas dactilares fruto de su simple manipulación o, y esto es bastante desconocido, quitar los restos de PVC que puedan tener.

Porque el PVC, material con el que se fabrican las fundas de plástico que en ocasiones usamos para guardar nuestras monedas antiguas, es uno de los peores enemigos de los coleccionistas. Sueltan gases artificiales que pueden corroer el metal. Sólo es recomendable usar estas fundas por periodos cortos y siempre eligiendo las mejores marcas. Invertir un poco más de dinero puede evitarnos disgustos.

Materiales para limpiar monedas antiguas

Vamos a elaborar el kit de supervivencia básico de nuestras monedas: guantes de látex, agua destilada, jabón neutro, un cepillo de dientes que tenga las cerdas suaves, bicarbonato, bastoncillos de algodón y gomas de borrar (únicamente para manchas rebeldes y con precaución).

Con esto ya podemos ponernos manos a la obra.

Cómo limpiar monedas antiguas de oro

Llenamos un recipiente de agua destilada y disolvemos 5 mililitros de jabón líquido neutro por cada litro. A continuación introducimos las monedas de 10 minutos a un cuarto de hora. Si al sacarlas notamos que aún hay suciedad, las frotaremos suavemente con un cepillo dental y bicarbonato. Posteriormente las enjuagaremos con agua y las secaremos con bastoncillos de algodón.

Cómo limpiar monedas antiguas de plata

Introducimos las monedas en agua y jabón como con el oro, pero las dejamos en remojo durante dos horas. Cuando las retiremos las colocamos sobre un paño de algodón y limpiamos los restos de suciedad con el cepillo. Volvemos a introducirlas en agua durante media hora y, finalmente, las dejaremos secar al aire.

Cómo limpiar monedas antiguas de bronce

En la misma solución de agua y jabón introducimos las monedas y, dependiendo de su estado, podemos dejarlas durante horas o, incluso, días. La suciedad se irá deshaciendo sin que tengamos que intervenir con cepillos o algodón. Finalmente las dejaremos secar al aire. Limpiar el bronce es sencillo, solo requiere tiempo y paciencia.